
Ha pasado de discreta musa del cine indie a desbancar a Kate Moss como imagen de la firma de lencería más provocadora del planeta. Maggie Gyllenhaal apuesta y gana con cada registro que adopta (para muestra, este look de Vuitton).
Tiene un aire intelectual y como tal ama a Dries van Noten, con Marni su diseñador fetiche y el color verde esmeralda. Maggie tiene un punto folk, es original, atrevida, elegante… En Sundance o Tribeca admirarás sus minivestidos metalizados, medias tupidas, bailarinas o sandalias planas, trench básicos sobre prendas bordadas de Philip Lim. Se pinta los labios de rojo intenso y a su hija la ha llamado Ramona. Sin duda, a Maggie le sobra personalidad.
No deberías perderte el anáisis psico-estilístico completo que Marta de la Calzada realiza a Maggie en papel.
¿Pero que ha hecho esta mujer últimamente que te la encuentras en todas las revistas?
Si tiene cara de no haber roto un plato, la pobre
Pasarme links de cosas que haya hecho please
Besos!!!