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The Drums

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Los Drums son guapos, neoyorquinos y rematadamente cool. Su canción “Let’s go surfing” es la canción del verano. Les interceptamos y fotografiamos en exclusiva para nuestra web en Barcelona. Aquí está la entrevista.

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Lo de Jonathan Pierce, el cantante rubio de los Drums, se llama método de ensayo-error. Su salto a la fama con Elkland, un grupo nacido a rebufo de The Killers, fracasó a pesar de ser una importante apuesta de la multinacional Sony, dejando atrás un puñado de fans freaks que recordamos con cariño canciones como “Find me”. Ahí habría quedado la historia de no ser porque Pierce aún quería ser muy muy famoso. Así que intentó la estrategia contraria: empezar desde abajo. Colocó una canción de su nuevo grupo, aparentemente más modesto, en un recopilatorio de Kitsuné. Los modernos se volvieron locos y el resto es historia. Todo lo que se ha dicho sobre The Drums en los últimos meses es discutible excepto dos cosas: son neoyorquinos y son muy guapos. A la vista está. A partir de ahí, se puede desarrollar varias tesis. La tesis de la copia sin ninguna nueva aportación de grupos de los 80’ como The Cure, Orange Juice, The Smiths o New Order (todos a la vez).

O la que dice que, más allá del éxito fugaz que seguro tendrán “Let’s go surfing” y “Me and the moon”, les aguarda la ignonimia y el olvido de unos fans demasiado ávidos de carne fresca. Pero la hipótesis más probable nos lleva a pensar que éste es sólo el principio de una carrera que los llevará a saltar de las revistas de tendencias a la MTV, o a donde salten ahora los grupos de verdadero éxito comercial, en tiempo récord. Y sustituir así a bandas establecidas aunque supuestamente underground, cuyo tiempo parece haber pasado. No están los tiempos para desmadres épicos, y The Drums aportan la medida justa de autoconsciencia y espíritu lo-fi para agradar a todo el que este verano se ponga unas esparteñas. El tiempo nos dirá si la conclusión es cierta, y entonces ya podremos enunciar el teorema. Y así poder decir a los descreídos: “te lo dije”. Hablamos con Pierce.

¿Es Brooklyn un buen lugar para el pop?
Bueno, para nosotros no lo era. Si hay algo que caracteriza a la música procedente de Brooklyn en los últimos 10 años es su carácter experimental. Por eso, cuando comenzamos nos mudamos a Florida, porque queríamos apartarnos del ruido y escribir canciones pop.

Elkland eran buenos, ¿qué paso?
¿En serio? Bueno, es una opinión. Odio todas esas cosas. Me siguen gustando las demos de Elkland que hice, pero destrozaron las canciones cuando contrataron a un productor externo. Creo que la producción era demasiado grande para esas canciones. Por eso ahora nos autoproducimos todo lo que podemos.

Fuiste capaz de superar un gran fracaso. Eso no es algo muy común.
Bueno, sobre el papel, fue un fracaso. Pero ahora yo lo veo como una pieza muy importante del rompecabezas. Sin esa experiencia horrible, no existiría The Drums. Los jóvenes son naïf, yo trato de no serlo.

¿Tener una canción en un recopilatorio de Kitsuné es la mejor forma de llegar a un público guay?
Um, no estoy muy seguro de eso. No estamos muy emocionados con la idea de tener un público cool. Quiero decir, al final del día lo que hacemos es música pop. El pop es una cosa muy subjetiva. Algunas personas juzgan a un nivel más superficial, y otros se toman su tiempo y profundizan en las canciones. Ambos están muy bien y eso hace que tengamos una amplia gama de oyentes. Sólo queremos que todos tengan la diversión que tratamos de transmitir. Es sólo pop.

¿Los Drums nacieron con el mainsteam en mente?
Todo lo contrario. Cuando empezamos fue para salir del aburrimiento. No creo que alguien escuchara o se preocupara por lo que estábamos haciendo. Desde luego, no pensábamos que esto iba a suceder. Quiero decir, si tuviéramos el mainsteam en mente, habríamos contratado a un productor de moda. Nos mantuvimos firmes y lo hicimos nosotros mismos… y todavía lo hacemos.

¿Había un concepto antes de formar la banda?
Sí. Creo que todo comenzó en nuestro subconsciente cuando Jacob y yo nos conocimos con 12 y 14 años. Estuvimos intercambiando ideas, fotografías, películas, música y nuestra vida entera, y a finales de 2008 empezamos a componer. Todo lo que habíamos compartido se unió y nacieron las canciones.

¿Cuál es tu mayor inspiración para bailar?
Supongo que no admiro a nadie. Intento arriesgar y no ser aburrido y, sobre todo, que nuestros fans, que son lo mejor del mundo, no se aburran.

¿De qué bandas os sentís más cerca?
Somos muy buenos amigos de Knight School, The Hairs, Close Lobsters, The Wake, and Edwyn Collins etc. Todos tenemos algo en común, escribimos canciones bonitas.

¿A cuáles desprecias?
A los que se mueven por dinero. Por supuesto, todo el mundo necesita el dinero, pero hay demasiados grupos que se venden por la pasta.

¿Qué buscas en una canción?
Sencillez y sinceridad. Las canciones tristes me ponen contento.

¿Crees en la amistad para siempre?
Bueno, comenzamos escribiendo canciones sobre la amistad que había entre Jacob y yo pero pensamos que sería mejor que uno de nosotros estuviera muerto en la canción. A veces está bien ser un poco sombrío. Era un niño muy siniestro y solitario y deseaba que atropellaran a uno de mis hermanos para poder llorar. También quería que me atropellaran a mí pero entonces no hubiera podido llorar porque habría estado muerto.

¿Alguna vez te sientes miserable?
Todos los días. En este punto de mi vida, la miseria me resulta reconfortante y si con solo darle a un interruptor pudiera sentirme feliz, me suicidaría. He visto a gente feliz llenos de odio y desesperación. Cuando has sido miserable y las cosas buenas llegan en algún momento, creo que se puede disfrutar de ellos más que si eres un imbécil que no deja de sonreír.

¿Qué es lo más original en los Drums?
Bueno, no estamos tratando de hacer algo nuevo. En un mundo donde cada banda trata de hacer algo más raro que la siguiente, sólo queremos escribir canciones sencillas, incluso a riesgo de haya gente que se enfade.

Por Eloi Vázquez.
Fotografía de Sergi Fuster.

“The Drums” es su primer álbum y contiene “Let’s go surfing”, la canción perfecta para cantar conduciendo. Y tienen un epé que se llama Summertime!

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3 Comments

  1. María Cantalapiedra

    24/07/2010 at 21:54

    La silbo todas las mañanas me dá un subidón esta canción, oh adoro a estos chicos y os adoro Vanidosos!!!

  2. Lala Heras

    24/07/2010 at 21:56

    María que pesada eres con los Drums, jo vete a verlos este verano que nos tienes fritos.

    Y vosotros vanidosos a ver si sacáis también grupos españoles indies, que esto parrece prmotion USA internacional

    Besos

    Lala con calcetines rosas!!

  3. Marta González

    15/09/2010 at 1:43

    Me encantan, sus canciones (sobre todo Let’s go surfing, la cual no me canso de oír) hacen que me teletransporte a la playa o a un sitio aislado. Adoro a Jonathan Pierce

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